Una familia de Mérida vivió momentos de angustia a principios de septiembre, luego de que sus cuatro hijos, de entre 2 y 11 años de edad, enfermaran prácticamente al mismo tiempo y presentaran síntomas distintos que, según el relato difundido por Jorge Moreno, no pudieron ser explicados inicialmente por los médicos que los atendieron.
De acuerdo con la historia, los menores fueron trasladados a dos clínicas particulares de la ciudad, donde se realizaron diversos estudios y recibieron atención de especialistas. Sin embargo, durante aproximadamente 15 días, los cuatro niños continuaron deteriorándose, mientras los resultados médicos aparentemente no coincidían con la sintomatología que presentaban.
Ante la desesperación de la familia, surgió la posibilidad de buscar una explicación fuera del ámbito médico. Aunque el padre, según el relato, era completamente escéptico respecto a este tipo de situaciones, finalmente decidió recurrir a una persona dedicada a prácticas esotéricas para investigar si podía existir otra causa detrás de lo ocurrido.
Jorge Moreno sostiene que habría identificado un supuesto trabajo de brujería denominado “IKU”, al que describe como una variante de prácticas similares al vudú y que, según sus creencias, estaría relacionado con enfermedades progresivas y graves.
El relato señala que se habría localizado un supuesto “implante” asociado con el trabajo y que posteriormente fue desactivado y quemado como parte de un ritual para revertirlo.
Lo que la familia considera el punto decisivo ocurrió, según Moreno, después de realizar este procedimiento: afirma que en aproximadamente dos horas los cuatro menores comenzaron a recuperarse y que actualmente se encuentran completamente sanos.
La misma versión señala que el origen del supuesto ataque habría sido un conflicto relacionado con un negocio y una disputa económica de alrededor de 2 millones de pesos. Moreno asegura haber obtenido el nombre de la persona que habría sido señalada como responsable intelectual y afirma que esta persona murió recientemente por suicidio.
Hasta el momento, estos señalamientos forman parte del testimonio difundido por Jorge Moreno y no se presentan como hechos comprobados de manera independiente ni existe en la información proporcionada evidencia médica que establezca una relación entre la enfermedad de los menores y prácticas de brujería.
El padre de los niños habría autorizado que parte de la historia se hiciera pública con la intención de advertir a otras familias sobre lo ocurrido y compartir una experiencia que, desde su perspectiva, representó una situación inexplicable.
La familia asegura que, afortunadamente, los cuatro menores se encuentran actualmente bien y que el episodio quedó atrás.
