Nuevos ataques con drones atribuidos a Ucrania provocaron incendios en instalaciones petroleras de Rusia durante la noche y la madrugada del sábado, en una nueva escalada de las acciones dirigidas contra uno de los sectores estratégicos que financian el esfuerzo militar ruso en la guerra.
Autoridades de la región de Rostov informaron que restos de drones derribados provocaron un incendio en un depósito de combustible y en un buque cisterna ubicado en el puerto de Taganrog. De manera paralela, funcionarios de la región de Krasnodar reportaron otro siniestro en una instalación petrolera de la ciudad de Armavir.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, confirmó el ataque contra Armavir y destacó que la ciudad se encuentra a unos 500 kilómetros de la frontera ucraniana. A través de sus redes sociales, aseguró que las operaciones buscan llevar el conflicto hacia objetivos vinculados con la maquinaria de guerra rusa.
En los últimos meses, Ucrania ha incrementado el uso de drones y sistemas de ataque de fabricación nacional para alcanzar instalaciones energéticas, depósitos de combustible y otras infraestructuras consideradas clave para el sostenimiento de la invasión rusa.
Mientras tanto, Rusia continúa realizando ataques de largo alcance contra territorio ucraniano. Las autoridades de Kiev mantienen la alerta ante posibles bombardeos adicionales, luego de que Moscú advirtiera sobre acciones militares más intensas contra la capital ucraniana.
En este contexto, Zelenski reiteró su llamado a Estados Unidos y a sus aliados occidentales para reforzar la defensa aérea de Ucrania mediante el suministro de más sistemas Patriot, considerados esenciales para interceptar misiles balísticos y proteger ciudades e infraestructura crítica.
La tensión también aumentó a nivel internacional tras conocerse que un dron ruso impactó recientemente un edificio residencial en Rumania, dejando dos personas heridas. El incidente generó preocupación entre los países aliados por la posibilidad de que el conflicto tenga repercusiones más allá de las fronteras ucranianas.
Por otra parte, la empresa estatal rusa de energía nuclear, Rosatom, informó que un dron ucraniano alcanzó la central nuclear de Central Nuclear de Zaporiyia, actualmente bajo control ruso. Según la compañía, el impacto no afectó sistemas esenciales de la planta, aunque sí causó daños estructurales en una de las instalaciones auxiliares.
Los nuevos ataques reflejan la creciente intensidad de una guerra que, más de cuatro años después de su inicio, continúa ampliando su alcance sobre infraestructuras estratégicas y elevando la preocupación internacional por una posible escalada regional.
