La generación que creció a finales de los años noventa pierde a uno de sus íconos televisivos. James Van Der Beek, protagonista de “Dawson’s Creek”, falleció a los 48 años tras enfrentar un cáncer colorrectal que había hecho público en 2024. Murió acompañado de su familia.
Su nombre quedó inevitablemente ligado a Dawson Leery, el adolescente soñador que quería convertirse en cineasta y que convirtió a la serie en un fenómeno juvenil entre 1998 y 2003. Con su carácter sensible, su cámara siempre en mano y su admiración por Steven Spielberg, Dawson se transformó en uno de los personajes más reconocibles de la televisión de la época.
Un fenómeno generacional
“Dawson’s Creek” no solo narraba las historias de un grupo de amigos que descubrían el amor y la vida adulta en el pequeño pueblo ficticio de Capeside; también marcó una forma distinta de abordar la adolescencia en pantalla. Sus diálogos intensos, su franqueza al tratar la sexualidad y su inolvidable tema de apertura, “I Don’t Want To Wait” de Paula Cole, la convirtieron en una referencia obligada para las series juveniles que vendrían después.
La producción lanzó además las carreras de Katie Holmes, Joshua Jackson y Michelle Williams, y ayudó a consolidar a The WB como un canal clave para el público joven.

Una carrera más allá de Dawson
Aunque participó en películas como “Varsity Blues” y en series como “CSI: Cyber”, donde interpretó al agente del FBI Elijah Mundo, Van Der Beek nunca pudo desprenderse del todo de la imagen del joven romántico que lo catapultó a la fama.
Lejos de rechazarla, con el paso de los años decidió jugar con ella. Se parodió a sí mismo en sketches de comedia y apareció en el videoclip “Blow” de Kesha, demostrando que podía reírse del personaje que lo convirtió en estrella.
En una entrevista de 2013 reconoció lo difícil que era superar el impacto cultural de la serie: interpretar durante tantos años a un personaje frente a millones de espectadores hacía inevitable que el público lo identificara con él.
Una despedida llena de cariño
En septiembre pasado, pese a su delicado estado de salud, sorprendió con una aparición en video durante un evento benéfico de reunión de “Dawson’s Creek” en Nueva York. Su breve mensaje de agradecimiento emocionó a los asistentes.
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, redes sociales se inundaron de mensajes de fans que recordaron escenas, frases y momentos que marcaron su adolescencia. Van Der Beek deja a su esposa, Kimberly, y a sus seis hijos.
Con su partida, se apaga una de las caras más representativas de la televisión juvenil de los noventa, pero el legado de Dawson Leery —y el impacto cultural de “Dawson’s Creek”— seguirá vivo en la memoria de quienes crecieron con la serie.

