Las autoridades migratorias de Estados Unidos alcanzaron en junio el mayor número de detenciones de personas migrantes desde el inicio de la actual administración del presidente Donald Trump, al sumar 43 mil 138 arrestos, de acuerdo con estadísticas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
El informe detalla que 39 mil 563 personas fueron detenidas por agentes del ICE, mientras que otras 3 mil 575 quedaron bajo custodia de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), convirtiendo a junio en el mes con más arrestos del año fiscal 2026, que comenzó en octubre pasado.
Las cifras responden al endurecimiento de la política migratoria impulsada por la Casa Blanca, que ha fijado nuevas metas para incrementar las deportaciones y cumplir uno de los principales compromisos asumidos por Trump durante su campaña presidencial.
La tendencia continúa al alza durante julio. Hasta el día 11 del mes se habían contabilizado 16 mil 213 detenciones, con un promedio diario de mil 593 personas arrestadas. De mantenerse ese ritmo, el número de migrantes detenidos podría acercarse a los 50 mil al cierre del mes.
Sin embargo, el promedio diario aún se encuentra por debajo de la meta de 2 mil detenciones por día establecida por la Casa Blanca, según información citada por The New York Times, cuyos funcionarios consultados señalaron que aún no está claro si ese ritmo podrá sostenerse.
El incremento de los operativos migratorios, especialmente en grandes ciudades, también ha generado críticas y manifestaciones. En las últimas semanas se reportó la muerte de Lorenzo Salgado Araujo, ciudadano mexicano de 52 años, quien falleció durante un operativo en Houston, Texas, así como la del colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, de 26 años, en Biddeford, Maine.
A estos casos se suma el fallecimiento de otro ciudadano mexicano, quien había ingresado legalmente a Estados Unidos con una visa y perdió la vida tras ser atropellado por un camión en una autopista de Florida mientras intentaba escapar de un operativo migratorio.
El aumento en las detenciones refleja el endurecimiento de la estrategia migratoria del gobierno estadounidense, una política que continúa generando debate por sus alcances y por las consecuencias humanitarias derivadas de los operativos de control y deportación.
