La invaginación intestinal ocurre en lactantes que presentan llanto intermitente y evacuaciones con sangre debido a que el intestino se introduce dentro de sí mismo y lo obstruye. Se resuelve mediante una maniobra que regresa al intestino a su configuración normal. Cuando hay una porción perforada o con necrosis debe retirarse.-así lo resalta el Dr. José Martín Tolosa Kuk, Cirujano Pediátrico, especializado en el Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional Siglo XXI, quien, en entrevista con nosotros, nos explica todo lo relacionado con este padecimiento.

  Cabe destacar que la invaginación intestinal también llamada intusucepción ocurre con mayor frecuencia en lactantes entre los 5 y 9 meses de edad y solo alrededor del 10% después de los 2 años de vida, casi todos son bebés bien nutridos y sanos. “No hay una causa conocida, no es por descuido ni por alimentos y no tenemos algún método conocido para evitarlo; aunque es frecuente que suceda después de un periodo de infección de vías respiratorias o de gastroenteritis por un virus.” -puntualizó el especialista y miembro activo del Colegio de Pediatras de Yucatán así como del Colegio de Cirujanos Pediatras de Yucatán.

                 
       El Dr. José Martín Tolosa Kuk puntualizó los motivos por los que sucede esto: Lo que sucede es que el intestino delgado, generalmente el ileon a unos centímetros de la válvula ileocecal que es la unión con el intestino grueso se pliega y se introduce dentro de sí mismo como un calcetín o un telescopio ocasionando obstrucción al paso de las heces fecales ocasionando vómito y deshidratación; continúa avanzando, apretando y estrangulándose provocando falta de oxigenación o isquemia hasta llegar a la necrosis o muerte del segmento involucrado. En las siguientes horas se puede presentar perforación con fuga y salida de materia fecal directo a la cavidad abdominal y peritonitis agregándose infección abdominal severa con choque progresando en cuestión de horas hacia un estado muy grave y poniendo en peligro la vida del paciente.-explicó.  

  Agregó que el lactante presenta llanto intermitente por dolor tipo cólico abdominal, vómito y evacuaciones mucosanguinolentas parecidas a la “jalea de grosella” y datos de deshidratación como decaimiento, ojos hundidos, boca seca y orinan mas oscuro o muy poco.

   El especialista enfatizó que desde los primeros síntomas, los padres deben acudir con el Médico o el Pediatra de su confianza para realizar el escrutinio diagnóstico y diferenciar de otras enfermedades como parasitosis, infecciones y enfermedades inflamatorias o alérgicas del sistema digestivo. Pero apenas exista la sospecha de una invaginación intestinal, lo que se debe hacer es confirmar el diagnóstico lo más pronto posible para evitar que avance y debemos actuar muy pronto ya que es una urgencia; por lo cual tienen que llamar al Cirujano Pediatra quien es el especialista que puede dar el tratamiento oportuno para resolver esta enfermedad. Es importante recalcar que hay que apoyarse con el Cirujano Pediatra en caso de sospecha.  

   Señaló que para el diagnóstico el Cirujano Pediatra puede palpar una “masa” abdominal parecida a una “salchicha” y a veces es observada en las radiografías o en el ultrasonido se encuentra la imagen de un “pseudorriñón”.  

   El paciente no puede tomar ni comer nada por su boca, así que es muy importante administrar líquidos y electrolitos a través de una venita para rehidratarlo y otorgarle los medicamentos que sean necesarios. Hay que recordar que este paso inicial es de vital importancia para estabilizar al paciente; sin embargo la invaginación intestinal no puede ser resuelta solo con medicamentos y suero; y si no se corrige su desenlace es fatal.

   El experto cirujano nos compartió que el tratamiento correctivo definitivo puede ser mediante la administración de un enema con aire o bario líquido en las primeras 8 a 12 horas; pero en caso de estar avanzado o con riesgo de perforación, lo mejor es resolverlo mediante una cirugía y no hay otra opción. En este caso la operación debe ser realizada por el Cirujano Pediatra en forma urgente quien podrá desinvaginar el segmento afectado mediante una maniobra llamada “taxis” para salvarlo de la necrosis, resolver la obstrucción, restablecer el paso de los alimentos y recuperar la estabilidad del lactante.

    Sin embargo, -profundizó el Cirujano Pediatra Dr. José Martín Tolosa Kuk– cuando ya existe necrosis y por lo tanto ya no es posible la recuperación del segmento afectado, entonces el Cirujano Pediatra tendrá que retirar la porción del intestino que ya está perdida, deberá efectuar una limpieza del área contaminada y hacer una anastomosis que es una sutura de unión para los extremos viables, o bien realizar un estoma temporal para la salida de las evacuaciones, la cual servirá unos meses mientras se recupera la zona afectada y en otra cirugía después de esos meses podrá volverse a conectar con un cierre de estomas.  

Antes de finalizar, el especialista hizo especial incapié en que la desinvaginación por taxis o los procedimientos de sutura de unión o los estomas deben ser realizados por el Cirujano Pediatra para recuperar la salud y el bienestar de los niños afectados por esta enfermedad.

  Para mayor información u orientación al respecto, o si necesita los servicios de un Cirujano Pediatra, el Dr. José Martín Tolosa Kuk atiende a sus pacientes en sus dos consultorios ubicados en:     

Consultorio 1:

Calle 32 número 369A x 41 y 41A, Colonia Industrial,  Mérida, Yucatán, México.

CP 97150.  A media cuadra de la T-1 del IMSS.

Consultorio 2:

Calle 25 número 196C x 16, Colonia García Ginerés,

Mérida, Yucatán, México.

CP 97070.  A 2 cuadras del parque de las Américas.

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